Se sento en el cafe, paso su mirada furtiva por las mesas, tomo la laptop de su bolso y unas revistas recien compradas. Historia, antropologia, ciencias y letras, miles de letras.   De pronto despues de llegar los quince minutos tardes de siempre, sonriente llego su mejor amiga.

--Lo siento, pero te soborno, quieres un pastel, ¿perdoname si? ¿anda di que si?

--Ok, bueno, solo porque estoy de buenas.

--Sigues viviendo en tu sueño de distancias y aromas, de poemas y canciones.

--Que quieres es una pasion, es mi proyecto de vida y mejor no empecemos a pelear.

--No juegues, ya ponle fin a todo y regresa con Armando. Ustedes se aman, siempre regresaran, pero desde que te envolviste en tus sueños, no hay que te haga regresar a la tierra, lo peor es que luces sencillamente feliz. ¿que no lo extrañas?

--No mas, Armando es mi pasado. Yo no dudo. Estoy haciendo planes, me mudare pronto a la provincia. Y eso de soportar a Armando se acabo. No mas, ni regresamos, ni me quedo aqui.

--Ya mujer, ni hablar mas de tu boda. Ok, no abogo mas por Armando. Anda pues, que me querias mostrar que morias de prisa. Loca.

--Me llegaron los resultados, tengo la beca, me marcho tras, mi cumpleaños. No vuelvo mas a esta ciudad de porqueria, ni quiero saber de Armando.  Me ire a vivir con una amiga al norte.  Ya tienes con quien llegar. Mi sueño se hizo realidad, vivire los aromas de mis sueño, soy una becaria.

Entonces ambas se quedaron sin palabras. Se acabo la platica, mientras una desencajo su rostro, la otra estaba feliz, pero estaba ausente.  De pronto se asomaron las lágrimas, solo corrian lagrimas en el rostro de ambas.  Llego la mesera, con cara de asombro, aquello parecia un funeral.

--Señoritas. ¿Desean ordenar? ¿Se sienten bien?

Ambas se miraron, componiendo sus caras. Enderezandose un poco. Mientras una se dispuso a poner orden en la mesa llena de revistas y mil cosas.  La otra que lloraba aun, aclaro la voz, tomo una servilleta y limpio su rostro para dirigirse a la mesera:

--¿Dime que pasteles y postres tienes?

--Pues pay de queso con zarzamoras, galletas de almendras, pay de nuez y acaba de llegar el pastel de 3 chocolates. ¿Que les traigo chicas?

--Un té de rosas, un americano y una rebanada de pastel de chocolate con dos cubiertos. 

Se alejo la mesera. Y entonces, se sonrieron. La chica que estaba ordenando la laptop, tomo una servilleta y seco sus lentes. La otra solo se enjugo las ultimas lagrimas con una mano, como quien retoca su maquillaje. En la laptop, aparecio el protector de pantalla con las fotos de ambas con sus novios.  Y sin decir mas, empezaron a hablar de los detalles, de su proyecto, de lo pesado de la mudanza, de los costos de la casa, del viaje, de los libros, de sus nueva beca. Y de lo feliz, que era al vivir su sueño, donde el fin del trayecto la llevaria a un lugar nuevo y que a eso se debia su felicidad, una felicidad sin Armando, sin celebrar ninguna ceremonia, sin encadenarse aun a esa relacion, a esa ciudad. Las chicas celebraban en el lugar de siempre con una rebanada de pastel, entre las revistas y con alguna que otra lagrima, que escaba mientras seguia esa charla.