Hoy me di cuenta, que guardé este broche, con tanto recelo, de la misma manera que la playera que llevaba cuando coincidimos la primera vez en el cine, que el álbum de todas nuestras fotos. Sabes mi amor, desde aquella ocasión, que estabamos afuera del museo, cuando esperabamos el taxi, mi amiga y yo; recuerdo que te veia con una cara de tonta. Tanto que mi amiga, me hizo una seña, para que no pareciera tan evidente. Tan sencillo hubiera sido, hablarte esa primera vez, que coincidimos. Aunque en realidad, no pude, nos fuimos del museo en el taxi y yo como una boba no te dije nada. Entonces sucedio, aquella tarde coincidimos en el cine, entonces si todo fue por suerte.  Ahora todas esas cosas, saltaron de donde estaban esperando, claro que son las imperdibles en estas circunstancias, perderlas en las frecuentes mudanzas, eso es imposible. Cuando me obsequiaste, el broche, pensé en lo bello de la piedra, en su hermoso color.  Esta mudanza es especial, no me resisto demasiado al cambio, era inminente, casi viviamos en la misma casa desde hace tiempo. Así que en cuanto se inicia todo este cambio, no lo resenti demasiado.  Era algo esperado despues de tanto tiempo, ya se que cuando uno se muda, se vuelve uno rematador de sus triques, en el afán de que quepan las cosas, estás se van haciendo menos. Se tambien que hay pasos, que se dan con naturalidad, uno debe someterse.  Supongo que nos volveremos locos con las cajas en la nueva casa.  La primera noche, en que se duerme en la nueva casa, la sensación sera extraña, la nueva residencia, los ruidos, los aromas y el caos de cosas, que salieron de su orden a parar contigo y conmigo en este sitio. Descubrir que hay un alguien pendiente de los problemas, siempre me parece extraño, creo que vivir contigo en el mismo espacio es algo extraño, peleamos mas por tonterias, aunque despues el hacer las paces siempre tiene sabores dulces y cansancios divinos.  Creo que estos dias todo ha sido un vertiginoso momento, pero me encanta, por fin somos una pareja, una sola casa, debemos brindar por ello, aunque aqui reina el desorden, las cosas apenas toman su lugar en la casa, los servicios son un caos, la vida es compleja, por el momento estar contigo es siempre una agradable sorpresa.