Esta vez se dijo, sí pasará, es una buena idea. La única historia en la que ella  podía confiar por estos dias de lluvias, ser el personaje principal de una nueva historia.  La historia era tan hermosa.  El amor tan real, aunque esa realidad ponia algunas pruebas. Pensó en no permitirse retroceder, al cerrar los ojos empezaba a imaginar su vida, su historia y sus labios. Entonces sentía todo, desde que su corazón decía con sus latidos su nombre.  Aun con tantas lunas develando sueños. En la mesa de la estancia tenia encerrado su presagio, el de aquel sueño, que atrapo entre sus manos y coloco desde entonces ahi.  Las cosas sucederia. En fin, que ahí se encontraba ya metida, esperando que él cruzara las montañas, acompañado de los deseos de su alma. El hombre que le devolvía con sus manos, la seguridad, que existia desde sus primeros sueños, aquellos de la infancia, pues entonces habia que reconocer que esta era la fecha, todo sucederia y ahora solo era el inicio...