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La Coctelera

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Susana y la suerte (parte 3)

La noche era desoladora, pues caminaba por la oscura calle como un ser que mira sin ver, oye sin oír, tan sólo deambulando para dejar pasar el tiempo. Escogió la Avenida, con su ruido y locura. Pensando en los sueños por cumplir, en el maldito día que había tenido.  Las luces de la ciudad se aglutinaban mientras se abría paso entre los puestos de comida.  Gente que como ella, salía en plena noche para cenar o para beber después de terminadas las horas laborales.    Los pasos no tenían un sentido fijado, sólo dejaba que pasará cualquier cosa, invitando a que el peligro de la noche y la ciudad fuera a asaltarla a esas horas.  A lo lejos, con sus luces de neón miro, el enorme letrero del video club del barrio. Faltaba una cuadra, pero por fin llego.  Entonces lo miro, en realida al principio no le importaba mucho.  De pronto le pregunto si pertenecia al video club.  Ella no le hizo caso y siguio mirando. Lo vi torpe, inofensivo y despreocupado.  Empezo a charlar con él. Al principio, no era vital, hasta que nada era más importante que aquella conversación, torpemente iniciada. Sin ninguna expectativa y sobre cine por supuesto.  Los jóvenes estaban entusiasmados. Él representaba el perfume que traía el viento, ella sentía el fluir de la noche, con su humedad que impregnaba todo su cuerpo, era la sensación de sentirse vivo, el amor, aquel instante de alegría que les había mandado esa extraña noche. Sus vidas brillaban bajo la luz de las luces de neón de la calle, desde la emoción del primer coqueteo.  Parecía que ambos necesitaban tanto aquel encuentro, necesitaban desahogar sus pesares con otro, con aquel ser que les era ajeno pero tan deseable. Entonces, la caminata de ella cobro un sentido, estaban inmersos en un remolino de sensaciones.  Todo era como aquellos milagros largamente acariciados desde las entrañas de la fe, aquello a lo que se entrega todo ser en lo íntimo de sus oraciones, quizás dios escucho...quizás sus santos la escucharon, por fin le había cambiado la suerte a Susana.  

10 comentarios

  1. QUE COSAS TIENE LA VIDA Y QUE SUERTE LA DE ESTA CHICA, SUSANA... HAY QUE VER, SI YA DICEN POR AHÍ QUE CUANDO MENOS LO ESPERAS LLEGA EL AMOR, SI NO ES AMOR, PUES LLAMALO COMO QUIERAS... PERO SI ESTÁ DESTINADO A TÍ, TE LLEGA.

    UN RELATO MUY BIEN DESCRITO ME GUSTA TU ESTILO, SENCILLO Y HERMOSO A LA VEZ.

    SALUDOS

  2. A veces la suerte está esperando a la vuelta de la esquina. Y de pronto todo se transforma. Me encanta cómo cuentas aquí esa transformación. Precioso relato! 1 Besiño grande

  3. un cruce de caminos... los mas chispeantes....

    quizas....

    besos y mas besos

  4. Un encuentro que promete muchísimas más emociones.

    Me quedo con el deseo de saber más sobre ese encuentro...

    Que tengas una linda semana...besitos. :)

  5. Que buena historia de un encuentro envuelto en causalidad.

    Saludos, buena semana.
    ;)

  6. me viste ayer? me conoces? ah....no es casualidad esto de andar por la calle de bajón...es muy común. muy lindo tu blog, vuelvo. saludos.

  7. 123

    nunca sabes cuando se cruzará tu camino con algún otro...y suele suceder en los lugares y en los momentos más inesperados.
    un beso

  8. Con este relato de Susana cierro un ciclo que abri, de mujeres y su suerte...cuando inicie hablando del tema, aparecieron muchas ideas gracias a sus comentarios. La suerte es como un chispazo que nos hace cambiar el rumbo aun cuando puede ser muy leve, un encuentro, una idea, una mirada, el aroma de su pelo...algo que cae cuando no lo esperabas.

    Muchas gracias por pasar por este su espacio.

    Un beso a todos y cada uno.

  9. El destino es una maravillosa incertidumbre, que a veces nos depara estas sorpresas.
    BESOS

  10. Hola Guapa, el destino y la suerte son fenomenos asi, que suceden magicamente y nos destinan grandes sorpresas, en ciertos momentos se suceden las coincidencias y todo cambia, en un triz, traz...

    Beso Lilian.

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