Todo lo tengo junto a ti
Hoy mis pies buscan tu nombre, me han empujado suavemente, caminando bajo el sol, con tu recuerdo a mi lado, por la tarde la belleza del camino, mi hizo sentir cercana a tus brazos. No estaba ya tan lejos de ti. Mis pasos se detienen ahora, tu te acercas con el sabor de la sal del mar en la piel. Estamos por fin, juntos en la playa, y al principio me miras con extrañeza. Adoro este momento de nuestro encuentro. El largo trayecto me dejo con sed. Tu cuerpo acaricia mi cuerpo, me ofreces el calor de tus besos, se aleja de mi mente todo el dolor. La tarde perece, en el mar. Entonces sacias mi sed con tus besos, con la sal de tu piel, el sol en muriendo en el horizonte. El sol fue el testigo de mi camino en tu busqueda. El mar, el atardecer y en tus brazos el tiempo ya no importa. Creo que ya nada mas importa en este momento de la vida. Todo lo tengo junto a ti.











argivo dijo
Cómo adoro los poemas y relatos con mar y playa. Y más cuando hablas de piel salada, sed. Me recuerda a la sanandresana que hechizaba con su piel a una luna de diciembre en Bocagrande. Tres de la mañana, el mar lamiendo nuestros cuerpos...y ella bella como esa noche con luna de diciembre, que salió, para dejar reflejos sus rayos, en la piel de esta mujer que fue soplo, y recuerdo herido. Una abrazo, encanto.
27 Septiembre 2009 | 06:56 PM