Cuando la luz se apaga

estas tu

como el delicado consuelo

con tu ardiente corazon

el amante poeta de mis sueños

un audaz ladron de mis besos

que trepas entre palabras

como un arcoiris

del cielo falso

del templo de nuestro cuarto

afuera Dios vigia del amor

amigo de nuestra voluntad

de la ternura

de las bocas lascivas

del feliz pecado

sano y hermoso

que funde nuestros cuerpos

en las profundidades

de leche y miel

risas y besos ardientes.