Comos siempre cuando hay mas prisa. Ella se decidio en un momento a tomar un taxi, para intentar reponer el tiempo perdido. Ese dia, el chofer del taxi, a pesar de ir por una avenida muy ancha, no se atrevió a rebasar por la derecha, asi que ella tuvo que aguantarse al cafre del chofer y sus pelmas. Entonces sin prestarle atención, se retoco el maquillaje, en el acompasado ritmo en que iban los autos, que la precedían. En cambio, penso, en todas aquellas personas que no esperan a que les cedan el paso, no tampoco les interesa pensar si el acto que van a cometer es debido o no, ellos se pasan por donde pueden, sin importar el arrollar a alguien. Aquel dia, iba tarde para la cita, en el resturante, en la que se pactaria su futuro. Ella una abogada joven, tendria que sopesar las cosas. Volteo al taxista y le puso cara de pocos amigos, el tipo manejo mas rapido, como quien la apoyara o entendiera la premura de la joven.  De pronto, giró bruscamente el volante al ver a una mujer que atravesaba la calle, por fortuna, no paso nada grave, la mujer estaba ilesa, lo unico, que habian ganado todos era el susto. Faltaba una calle para llegar al restaurante, una calle antes de llegar a lo que decidiria su crecimiento profesional. El era un amigo, antes un conocido, que ahora era socio de una firma. La costumbre y las amistades se tejen a veces de manera extraña, asi que ahora estaba citados para una posible oportunidad de empleo, en esa firma. Por fin, llegaron, le dio el pago al taxista y bajo deprisa. Cansada del ajetreo y el casi atropello, con mil cosas en la cabeza. Lo vio, a lo lejos, sentado en la mesa, lo supo muy bien, era él. Se tomo un momento, en la entrada, aclarando ideas, entendiendo como actuar. Antes de dar el primer paso hacia la mesa. Llego el mesero y la condujo. Lo vio sonreirle, vestido en su estupendo traje, sugiriendo que seria un excelente momento de negocios. Entonces él le dijo: pense que estabas nerviosa y que me dejarias esperando un rato mas. Ella se sonrojo: no, en realidad fue culpa del taxi, no queria fallarte. El Abogado que la esperaba, empezo la charla como si se tratase de un plan que estuviese largamente acariciado. Y así comenzo el proceso de la abogada.