Allá afuera pareciera que todo sucede, que no dejara de azotar el viento los arboles, que los remolinos de tierra no dejaran nada tranquilo, no para nunca, mientras escribo estas líneas, te pienso tanto, creo que toda la tarde has estado en mi mente, sabes la semana fue una pesadilla dantesca, larga pastuosa, pero pensando en ti mi vida, parecia que podia sonreir, al pensar en el momento en que estariamos juntos para vivir nuestras vidas, en el espacio cotidiano, entre las actividades sencillas de cada dia.  Esta tarde, en que afuera todo parece un enorme caos, yo solo te pienso y veo constantemente el reloj, para que me recuerde el momento de tu llegada a casa. Y me aferro a arreglarlo todo, para que en nuestro mundo todo este en su sitio, que la vida fluya dentro, aunque afuera se termine el mundo, o se caiga a pedazos.   Recordaba tus palabras, cuando me decias: "Podría vivir lejos de cualquier contacto con el mundo, escondiéndome en mis sueños donde te tengo para mí y para nadie más, podría vivir sin todo menos sin ti".  Saboreaba ese recuerdo, mientras en medio del ensueño, escucho el leve sonido de la llave en la puerta, entonces el mundo cobra sentido, todo tiene de nuevo sus tonos y colores, no importa el afuera, sino el que estamos juntos.