Ella lo penso, hizo las cuentas, estaba por cumplirse un plazo, quizas un poco mas del tiempo previsto, desde aquel encuentro...penso en tanto tiempo derramado, al verse en el espejo se pregunto si era ella, pero vio un cambio que la asusto, no encontro la ternura que debia yacer en su mirada, en su sentir no habia luz, quizas poco a poco el amor por él se fugaba de su corazon, quizas el tiempo hizo que muriera de a poco ese amor, pero no tenia un triste mirar, sino una mirada apacible, el tiempo habia pasado, pero no le dolia ya el vivir la lejania.  Lo que sentia era una dulce melancolia, en es dia en que el sol iluminaba la casa, en que parecia inundarlo todo, aunque estaba sola, estaba sin aquel enorme peso, sin dolor, solo una leve melancolia, un leve sentimiento que parecia al sabor dulce amargo de un cafe, un cafe de sabor fuerte, escasamente endulzado, tibio y que recorria su cuerpo como por ultima vez.  El amor parecia a aquellas cartas que recibes y guardas celosamente, pero de a poco, dejas de leer, que estan resguardadas en algun libro, que no vuelves a hojear mas.  El tiempo sabia deidad, la habia librado de sus pesares, con infinita sabiduria, empezaba a colocar todo en su sitio, como ordenando todo en su interior antes de la llegada de dias mas felices, de labios y pasiones...quizas...