Antes de iniciar el viaje, se acomoda en el asiento, enciende en sus audifonos la seleccion de musica que la acompaña, entonces para cuando el camion a avanzado, ella esta escuchando la primera cancion, el viaje no es largo, pero siempre es mejor soportarle con musica, para sentir que entre una cancion y otra, los kilometros son menos.  Al termino del camino, llega al Bajío, siempre pide quedarse en el crucero, los choferes lo ven raro, pero la dejan, a esas horas es curioso verla llegar sola al entronque.   Entonces se quita los audifonos y espera la mejor de las suertes, que pase un conocido, tiene 25 min, para que suceda algo.  A veces la suerte y pasa alguno de sus compañeros y la llevan hasta el lugar de trabajo.  Otros dias, faltando 15 min, alguno la lleva, quizas al puente, quizas a la calle de la entrada.   Siempre es un gran esfuerzo el llegar, siempre se necesita suerte para llegar a la hora, hasta las puertas de su trabajo. El dia puede ser malo, puede ser bueno, puede no ser tan malo, siempre hay tramos en que se camina mucho, eso es inevitable.   El regreso siempre tiene un sabor diferente, aun cuando sea tarde, con el fuerte calor, con el sol en plenitud.  El regreso sabe bien, sabe a gloria, entonces, cuando viaja en el camion, viaja dormitando.  Si ella tiene mas suerte, el regreso todo es una charla sobre como fue la jornada, pero siempre sabe a gloria, cuando camina por la calle de regreso con el fuerte sol en su piel, no importa todo el cansancio, por fin todo a terminado, todo ha pasado, con mejor o peor suerte, pero ya esta cerca de su hogar.