Veo a mi alrededor, acomodo y reacomodo las cosas, aun deseo una escapada, me pierdo aun entre mis letras, en mis ideas, entre las gotas de lluvia que caen en mi ventana, el sol esta ausente, de la música, se puede decir que aun rescato algunas canciones, baladas que aun cuando suenan bajito siempre son constantes, me sumergo en la memoria, en aquellos recuerdos y aun el regresar me parece algo lejano, a un deseo estar en este lugar donde no es posible el olvido, ese inestable, adormecido olvido, que se a puesto en un sueño profundo. Vuelvo al sueño, al momento tranquilo, a la seguridad, a la busqueda de la magia, de lo posible, lo imposible, el infinito, a esos ojos inmensos que me esperan repitiendo sin cesar palabras pequeñitas. Regreso a su voz que toma ya acento de alegría que contagia. Regreso al paisaje a las calles con su lluvia, al paseo sin rumbo por calles, casas e Iglesias, aun dejo anclado este momento en el blog, en mi espacio al añorar mis ojos negros desde antes, desde siempre. Ya está todo preparado, basta coger la maleta y empezar el camino de regreso.

(En unos días estaré aquí de nuevo para seguir llenando este espacio de palabras).